Design Thinking: qué es y cómo se puede aplicar esta metodología innovadora en el aula

En el Colegio CEU San Pablo Montepríncipe tenemos un gran compromiso con la innovación educativa y proponemos un aprendizaje orientado a la acción, destinado a mejorar el entorno más cercano y también la sociedad en su conjunto. De esta forma, queremos que nuestro alumnado sea capaz de pensar por sí mismo, analizar, extraer conclusiones útiles y resolver problemas. Es decir, queremos formar mentes inquietas, críticas, autónomas.

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Para ello, y con la intención de emplear las últimas metodologías para aplicar las más adecuadas, estamos siempre al tanto de las novedades que se producen en el sector de la educación. La formación continua de nuestro equipo docente es fundamental, como lo es su papel en la innovación educativa.

Las ventajas del Design Thinking en el aprendizaje

El planteamiento de retos a resolver implica la necesidad de activar la creatividad, de compartir ideas y de negociar con los demás. Es en esta línea de la resolución de problemas, hacia donde se dirige el Design Thinking, donde el pensamiento creativo resulta fundamental.

Con esta metodología el papel del profesorado pasa por diseñar la experiencia de aprendizaje; es decir, va mucho más allá de ser un mero transmisor de contenidos. Deberá conectar con el alumnado y ser capaz de acompañarlo a lo largo del proceso.

Así, conseguimos un aprendizaje significativo, orientado a resultados y al desarrollo de capacidades y habilidades de una forma integral.

La metodología del Design Thinking sirve para resolver problemas de manera creativa. Está muy en la línea del aprendizaje por proyectos (ABP), que también empleamos en las aulas. Con este método los estudiantes deberán elaborar un plan de acción que les sirva para resolver el problema planteado.

Para ello, deberán comenzar con un análisis de la situación actual, para plantear hipótesis, llevar a cabo experimentos y anticipar las consecuencias de su puesta en práctica. Ponerlas en marcha es la última fase.

Todo el proceso resulta flexible, abierto y centrado en la experimentación. Se fomenta así el compromiso, la participación activa y la motivación del alumnado. Además, se promueve el trabajo en equipo y se pone siempre al alumno en el centro de su aprendizaje, dándole libertad para tomar decisiones e ir moldeando la actividad poco a poco.

¿Cuáles son las fases del Design Thinking?

Para adaptar esta metodología innovadora en el aula es necesario:

  • Empatizar y comprender: el aula debe ser un espacio lleno de empatía, en el que los estudiantes deben entender el reto planteado para comenzar a proponer ideas. El formador debe conocer los intereses y necesidades de los estudiantes.
  • Definir: el alumnado debe seleccionar la información realmente útil, debatir sobre ella y empezar así a conectar con posibles soluciones.
  • Idear: se comienza a diseñar prototipos que pueden ser válidos, y se elige el más adecuado. Aquí, la creatividad y la imaginación cobran vital importancia
  • Prototipar: en este punto se lleva a la práctica la idea elegida y se comprueba si es de verdad eficaz. Si no es así, hay que buscar alternativas.
  • Testear: los alumnos deben conseguir que su solución funcione y que sea aceptada por otros. Es la etapa final.

Los valores son fundamentales para que el aprendizaje sea de verdad completo e integral. En el Colegio CEU San Pablo Montepríncipe empleamos la innovación y la educación en valores para alcanzar nuestro objetivo: la excelencia.

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