Imaginación, libertad creativa y muy pocos materiales: las manualidades son actividades muy asequibles, tanto en clase como en casa para que los más pequeños se entretengan y desarrollen valiosas habilidades. Animarles a hacer cosas por sí mismos es tarea de padres y educadores, y algo que traerá muchas ventajas a su desarrollo.

Fomentar las manualidades y el DIY en los niños les ayudará no solo a potenciar su creatividad, su paciencia, su capacidad de concentración o su psicomotricidad. También regulará los niveles de estrés, reforzará su autoestima, mejorará sus habilidades sociales y de trabajo en equipo.

Estos son solo algunos de los beneficios que tiene para los niños hacer manualidades:

  • Trabaja el hemisferio derecho del cerebro. Este lado se relaciona con la expresión no verbal, con las emociones y con la visión espacial.
  • Se incentiva su creatividad. Los más pequeños tienen que tirar de imaginación para desarrollar sus proyectos y convertirlos en algo original.
  • Estimula su desarrollo psicomotriz. En las aulas de Infantil del Colegio CEU San Pablo Montepríncipe la psicomotricidad tiene mucho peso, puesto que les ayuda a desarrollar los movimientos de su cuerpo, a ser conscientes de él y a interactuar con el entorno. Con las manualidades tienen que mover las manos constantemente, trabajar de forma coordinada y emplear todos sus sentidos.
  • Refuerza su autoestima. Sentir que son capaces de crear objetos valiosos, exclusivos y todo con sus propias manos, les llenará de satisfacción, así como la posibilidad de convertirlos en regalos para los demás.
  • Mejora su concentración. La capacidad de centrar su atención al completo en una única tarea es algo que les reportará muchos beneficios a lo largo de sus estudios y en su vida profesional, sobre todo en el contexto actual en el que la tecnología nos interrumpe continuamente.
  • Les ayuda a relajarse. Mientras hacen manualidades, los niños se evaden y se olvidan de las fuentes de tensión (exámenes, deberes, etc.). Guarda relación con la necesidad de estar 100% concentrados en crear una pieza única.
  • Potencia su agilidad y rapidez mental. Es uno de los beneficios de los trabajos manuales en general. Esto les ayudará más adelante a tomar decisiones en menos tiempo.
  • Cultiva su paciencia. Como la cocina o el trabajo en el huerto, hacer manualidades es muy útil para que nuestros niños aprendan a ser pacientes. Ya de adultos les servirá para tomar decisiones reflexionadas, algo vital en un mundo que cambia con tantísima rapidez.
  • Les enseña el valor del esfuerzo. Aprenderán a valorar el trabajo bien hecho y lo que cuesta conseguir un buen resultado.
  • Aprenden a trabajar en equipo. Trabajar en compañía de otros no solo mejorará sus habilidades sociales, también les transmitirá la importancia de cooperar para lograr metas en conjunto.